Las características de la cubierta influyen mucho en la configuración del edificio. Sin embargo, al elegir las tejas no basta con fijarse en la estética. El material debe ser sólido, resistente y seguro para que duren muchos años. La oferta del mercado es enorme: ¿cómo elegir el tamaño o el tipo de teja adecuados? Conviene leer antes algunos consejos útiles que te ayuden a decidir.

Elegir las tejas 

La estructura y el acabado de la cubierta influyen mucho en la seguridad del edificio. El tipo de revestimiento y su forma son igualmente importantes. Una estructura compleja requiere materiales especiales y duraderos. En estos casos son ideales las tejas cerámicas y de cemento de menor tamaño. Se adaptan perfectamente a cubiertas con numerosos cambios de plano, ventanas de tejado y miradores. Las piezas pequeñas permiten trabajar más rápido sin cortar el revestimiento. En las formas menos complejas se utilizan tejas de encaje o de encaje con ajuste de solape. Las tejas de formas sencillas crean un conjunto coherente, especialmente en edificios modernos. También conviene señalar que las directrices del plan urbanístico local o las condiciones específicas de edificación aportan información importante para elegir las tejas.

¿Qué dimensiones tienen las tejas? 

Las tejas son materiales de pequeño formato. Miden aproximadamente entre 36 cm y 50 cm de largo y entre 15 cm y 33 cm de ancho. Los fabricantes también ofrecen tejas de mayor tamaño. En el mercado aparecen tejas planas o adaptadas a diseños modernos. Recuerda que el grosor de la teja influye directamente en sus propiedades físicas y su peso, por lo que conviene elegir especialmente este parámetro con un asesor cualificado.

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